miércoles, 18 de enero de 2017

De lejana tierra venía José, comprado por un egipcio.
Su amo vio que en los hechos de este esclavo, todo prosperaba,
Jehová estaba con José, eso halló su señor…
Con ardor cumplía sus quehaceres, era fiel en su labor.
Dios muy pronto actuó y su amo en virtud de eso
En sus manos todo lo dejo.

Es así nuestro gran Dios, aunque en valles inauditos nos hallemos,
Nos hará descansar Jehová nuestro pastor.
Pero un dardo de satán intentó desviar su lealtad:
La mujer de su señor en sus brazos quiso estar…
Si en Dios el no pensara sus instintos ganarían,
Y así intentaría a su amo destronar.
Sin embargo, confiando en su Dios, el al diablo lo venció.

Como Jesús, llevó su cruz, y al diablo derrotó…
Tentación le persiguió; pero él negó su yo,
Siempre fiel se sustentó, confiando en su Dios.
No lo hizo por faraón, ni por cosa alguna,
Él lo hizo por su Dios, contra El no pecaría.

Fue acusado injustamente, él su boca no abrió,
En la cárcel le metieron, misericordia Dios le dio,
Y su condición cambió en una gloriosa mañana,
Pues el don que Dios le dio a faraón le sirvió…
Y el mismo José, con sabiduría al pueblo alimentó.
Todopoderoso es nuestro Dios, todo lo sabe.
Por fidelidad nos premiará; si le pedimos ser fiel,
Él nos ayudará…




 Samuel Bordón Cañete